24 de Febrero de 2026
Resiliencia y competitividad
Biodiversidad y paisaje
El informe de “Cocampo” arroja que las familias ganan peso en la inversión en fincas rústicas y reconfiguran el mercado del suelo rural español
- El informe de “Cocampo” arroja que las familias ganan peso en la inversión en fincas rústicas y reconfiguran el mercado del suelo rural español
- La finca rústica se consolida como valor refugio ante la presión del mercado urbano de la vivienda
- El contexto político y social europeo sitúa al campo en el centro del debate sobre inversión y territorio
El mercado del suelo rústico en España atraviesa una etapa de transformación marcada por un cambio en el perfil de los compradores. Según el Informe Cocampo sobre la Inversión en Suelo Rústico en 2025, elaborado por “Cocampo” con el apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), las familias y los pequeños inversores han pasado a desempeñar un papel protagonista en la compraventa de fincas, en un contexto de encarecimiento de la vivienda urbana y mayor regulación del alquiler.
Este fenómeno refuerza el atractivo del campo no solo como espacio productivo, sino también como alternativa para el ahorro familiar, el desarrollo de proyectos de vida y la diversificación patrimonial. El Informe, elaborado a partir de datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del seguimiento de operaciones publicadas en medios, permite trazar una radiografía actualizada de un mercado cada vez más diverso y visible en la agenda económica y social.
Perfil del inversor
El análisis de 2025 confirma que el volumen de compraventas de fincas rústicas se mantiene elevado, aunque con una evolución distinta a la observada en ejercicios anteriores. Frente al mayor peso de fondos y grandes empresas en años previos, el protagonismo se desplaza hacia inversores particulares y familias.
Entre los principales rasgos de esta evolución destacan:
Consolidación de las familias como motor de la demanda, especialmente en fincas de recreo y microfincas con vivienda.
Menor protagonismo relativo de fondos agro, forestales y grandes corporaciones, que adoptan una estrategia más prudente y selectiva.
Mayor diversidad de usos del suelo rústico, combinando inversión, ocio y pequeños proyectos económicos.
En comparación con 2024, el Informe apunta a una continuidad en la actividad del mercado, pero con un reparto más equilibrado entre perfiles inversores y una menor concentración en grandes operaciones.
Valor refugio
Uno de los elementos centrales del documento es el desplazamiento de parte del ahorro familiar desde la ciudad hacia el medio rural. La finca rústica deja de percibirse como un activo marginal y se consolida como una opción que combina estabilidad, uso y horizonte a largo plazo. Se identifican varios factores que explican esta tendencia:
La dificultad de acceso a la vivienda en entornos urbanos.
La búsqueda de activos tangibles y limitados, como la tierra.
El interés por mejorar la calidad de vida y disponer de espacios de ocio y naturaleza.
La posibilidad de desarrollar actividades complementarias como agricultura de nicho, ganadería extensiva o turismo rural.
Este cambio contribuye a diversificar el mercado y a reforzar el vínculo entre inversión privada y territorio rural.
Grandes inversores y agricultura
Aunque los grandes inversores siguen presentes, su comportamiento en 2025 muestra un ajuste respecto a ejercicios anteriores. La presión sobre los precios del suelo, especialmente en regadío y cultivos leñosos, junto con la incertidumbre regulatoria, ha llevado a una mayor cautela:
Las empresas agroindustriales y energéticas mantienen interés, pero con proyectos más seleccionados.
La actividad en energías renovables sobre el suelo rústico se modera, salvo en ámbitos concretos como los biocombustibles.
Los pequeños y medianos agricultores y ganaderos continúan afrontando el reto del relevo generacional y la necesidad de ganar dimensión.
En este contexto, las explotaciones que logran profesionalizar su gestión, incorporar tecnología y crecer en tamaño refuerzan su posición en el mercado.
El campo en el debate público
Más allá de los datos de inversión, el informe subraya la creciente visibilidad del campo en el debate público. Cuestiones como la nueva Política Agraria Común (PAC) o el origen de los alimentos están situando al medio rural en el centro de la agenda política y mediática. Los elementos más destacados de este nuevo contexto son:
El posible impacto de nuevas ayudas e incentivos al medio rural.
El interés institucional por movilizar suelo agrario y facilitar el acceso a la tierra.
La necesidad de mejorar la transparencia, los datos disponibles y la colaboración público-privada.
Estas dinámicas refuerzan la consideración del campo como un sector estratégico, clave para la cohesión territorial, la transición climática y la seguridad alimentaria.
Tendencias para 2026
De cara al nuevo año, el Informe apunta a un mercado cada vez más polarizado, con diferencias crecientes entre fincas de recreo y explotaciones productivas, y entre pequeños propietarios y explotaciones de mayor tamaño. Al mismo tiempo, se abren oportunidades para poner en valor fincas infrautilizadas y atraer nuevos proyectos al medio rural.
El estudio concluye que el suelo rústico se consolida como un activo relevante tanto para las familias como para otros actores económicos, en un escenario donde inversión, territorio y políticas públicas están cada vez más interconectados.





